JORGE TINAS

 

03-08-2026

Es habitual en las vacaciones  de verano afrontar la lectura de algún libro no incluido entre los que suelen formar parte de los hábitos cotidianos. Este año, un familiar que trabaja cerca de los equipos de la Moncloa me regaló “El Manual”, de Iván Redondo, texto que seguramente no habría incluido entre mis lecturas dado que el personaje nunca me cayó bien, sin saber a ciencia cierta la razón, seguramente por las mismas por las que esta sensación estaba generalizada entre muchos militantes del Partido. Cuando un personaje dispone de tanto poder como se podía comprobar en este caso, posiblemente  más del que nunca tuvieran sus precedentes en el mismo puesto, sin ser militante y con unos antecedentes de fiel colaborador y mano derecha en gobiernos del PP, daban argumentos para el recelo. Si a ello se añade la forma extraña en que fue sustituido no dejaba de añadir “morbo” en la situación, aunque su distanciamiento fue relativo dado su papel relevante en la campaña de Salvador Illa a la presidencia de Cataluña.

Al margen de los excesivos, en mi opinión, datos de su vida personal y la manifiesta autocomplacencia sobre los éxitos alcanzados en el mundo de la consultoría política por quién él de forma reiterada llama el Director, el libro es un auténtico manual de contenido político en el que no solo se recogen opiniones sobre momentos muy significativos de la historia de España y del PSOE sino detalles de cómo se abordan las estrategias electorales en todos sus aspectos y aplicables desde  diferentes posiciones ideológicas.

Se desgranan en sus capítulos interioridades del funcionamiento interno de los gobiernos y de la importancia de los equipos que deben apoyar al líder y los errores que conducen a la caída de los presidentes.

Por lo desconocido, ya que nunca se hizo público, es de interés  cómo se inició el  distanciamiento con el presidente Sánchez y la enorme afinidad con S. Illa, nacida en los graves momentos de la pandemia, que sirvió después  para su entrega total para que alcanzara  la presidencia de la Generalitat de Cataluña. En la misma línea de interés están los detalles sobre el funcionamiento de ese macro organismo que es la Moncloa, no menos desconocido por los ciudadanos.

Y en un texto con tanta carga política no podían faltar las opiniones y los análisis sobre aspectos tan relevantes como fueron el “procés” y la posterior amnistía, sin dejar de lado lo que Redondo llama la  monarquía plural.

Resultará anecdótico pero algo que se desvela con detalle fueron las razones de salud que llevaron al Director a salir de la primera línea de la lucha política sin renunciar al papel imprescindible del asesor político.