PREVIO: “Crónica de una muerte anunciada”.

El PSOE-E (Federación Madrileña Socialista -FSM- antes) arrastra un historial de disfunciones y fracasos electorales: 26 años sin Presidente socialista en la CM y 32 años sin la Alcaldía de Madrid Capital. Ahora, sólo enunciaremos una breve trayectoria del PSOE-M desde su último Congreso de 2019 (Comisión Ejecutiva Regional -CER- de 50 miembros, ineficaz, con una “integración espúrea”, artificial); nula gestión organizativa (abandono de las Agrupaciones…); una confusa política de comunicación; deficiente oposición desde el Grupo Parlamentario de la Asamblea…

Hasta llegar al proceso del 4M: Comité Electoral y Lista a la Comunidad “intervenidos” desde Moncloa (sin pasar siquiera por el Comité Regional, contraviniendo los Estatutos); una campaña con “implicación gubernamental”, innecesaria, y con una estrategia errática.

El resultado ha sido el desastre para la izquierda, pero, especialmente, para el PSOE-M, con unos datos imprevistos hasta última hora (¿qué fue de las previsiones del CIS?) y una contundente victoria populista, del PP-Ayuso. ¡Menos mal que sólo por dos años!

LOS RESULTADOS DEL 4M Y SUS CONSECUENCIAS

Con 10 reflexiones de urgencia trataremos de trazar un “mosaico” de las causas y consecuencias de un proceso que podría haberse evitado y haber tenido resultados diferentes:

  1. La convocatoria por sorpresa de Elecciones por parte de Ayuso-PP. A partir del caso de transfuguismo en Murcia (y el fracaso de “atraernos” a C´s), Ayuso apostó por echar un pulso a Moncloa e iniciar una maniobra para eliminar a C´s y rivalizar con VOX, adoptando sus mensajes. Esta estrategia de convocatoria en día laborable y no lectivo, si bien no impidió una participación muy alta, ha resultado ser exitosa y, parece, consolidar una dinámica de confrontación política del PP con el Gobierno de España: ¡Casado se ha” con-fundido” con Ayuso!

 

  1. La alta participación. Ha resultado ser la más alta (76.3%) de la historia electoral de la Comunidad de Madrid (CM). Contra todo pronóstico, se ha roto la reiterada opinión de que la abstención (sobre todo en los “feudos” de la izquierda) perjudicaba a la izquierda y beneficiaba a la derecha. Justo, al contrario: El PP ha ganado en todos los Distritos de Madrid y en todos los Pueblos (excepto en el Atazar y Fuentidueña de Tajo).

 

  1. Victoria arrolladora de Ayuso-PP. El PP ha obtenido el 44,7% de los votos y 65 Diputados (30 en 2019), superando el conjunto de Diputados de la izquierda. Apenas necesitará la abstención de VOX para gobernar con mayoría absoluta. Esta victoria de Ayuso está “marcando el paso” a Casado, a partir de una estrategia marcada por MAR-Aznar. A partir de aquí la CM de Ayuso actuará, como ha venido haciendo durante la pandemia, de “ariete” contra el Gobierno, en detrimento de la gestión (Fondos Europeos, deterioro de los SS.PP., mensajes populistas vs democracia/valores de convivencia…).

 

  1. El fenómeno de Mas Madrid (MM)-Mónica García. La candidatura de Mónica García ha logrado el “sorpasso” del PSOE (lo que nunca consiguió UP) con 614.660 votos frente a los 610.190 votos del PSOE. Su alejamiento de la crispación, con una eficaz oposición desde la Asamblea de Madrid, denunciando la mala gestión de Ayuso: Residencias de Mayores, abandono de la Sanidad Pública… Un MM pegado a la realidad de la gente con iniciativas ciudadanas en los Barrios, con buena comunicación … ha logrado el respeto de la ciudadanía y su apoyo, incluso de votantes del PSOE y de UP. El buen resultado de MM evidencia que el fracaso de la alternativa de izquierdas ha sido el fracaso del PSOE.

 

  1. Los peores resultados del PSOE. Los malos resultados del PSOE-M (16,9%) con una pérdida de 274.028 votos respecto a 2019 (884.218 y 27,31%) y de 13 diputados menos (24, ahora, frente a 37 en 2019). Ángel Gabilondo, a pesar de ser el líder más valorado y el más votado en 2019 ha pasado a un tercer puesto, sobrepasado por Mónica García-MM. Si bien la mejoría de MM respecto a 2019, es más bien discreta (+2,3%). Un hecho que pone en evidencia los déficits en los aspectos organizativos previos, débil oposición…Y de comunicación y campaña, más que las características del propio candidato, falto de autonomía en el proceso.

 

  1. La desaparición de C´s. Es un hecho dramático para C´s la desaparición de la Asamblea de la CM (con 26 escaños en 2019). Confirma el fracaso de una estrategia oportunista, casi vergonzosa, del papel realizado por Aguado-C´s en el Gobierno de la CM y del “equidistante” y ambiguo papel de C´s en el conjunto de España. Como pretendido ‘partido bisagra’, presenta muy claras coincidencias con la derecha y ninguna que se sepa con la izquierda, ni siquiera un acento en aspectos de solidaridad o defensa de los Servicios Públicos.  El PP ha sido el mayor depositario de estos votantes, frente al supuesto “beneficio” para el PSOE, defendido por algunos estrategas “tecnócratas” (mercadotecnia): “no subir impuestos”, distanciamiento de UP…

 

  1. Pablo Iglesias y Unidas Podemos (UP). Pablo Iglesias ha evitado la liquidación de UP en la CM. Ciertamente, ha “salvado los muebles”: 10 diputados frente a 7 en 2019. Pero, ha dejado en evidencia el fracaso de su estrategia de confrontación que, sin duda, ha beneficiado al PP al ahuyentar a muchos votantes socialdemócratas y de C´s pro-PSOE ante la posibilidad de gobernar con una figura tan controvertida. Su despedida de la política activa, dejando todos sus cargos, abre una nueva etapa para UP y para rediseñar una nueva “unidad de acción” entre la izquierda madrileña. Su irrupción en la campaña ha perjudicado al PSOE. Al generar anticuerpos entre la derecha, la ha movilizado mucho más, favoreciendo el resultado. Asimismo, el PSOE cayó en la tentación de entrar en su eje de campaña: la lucha contra el fascismo. Un lenguaje guerra-civilista que nos ha alejado de los sectores más moderados.

 

  1. Territorialización de la política. Tanto los mensajes de “madrileñización” (identidad de “Madrid es España” /” España es Madrid” …) de Ayuso durante la campaña, como la estrategia de confrontación Ayuso-CM versus Pedro Sánchez-Gobierno, emulando el “procés catalán”, presagian un complejo panorama para la vertebración de la política española en torno a grandes partidos políticos que recojan y representen los intereses generales, independientemente de donde se viva o trabaje.

El PSOE no ha entendido los grandes cambios producidos en nuestra sociedad, en la que por encima de la ideología han aparecido fenómenos sociológicos, agudizados por los medios y las redes sociales, que han apartado a la misma de los valores tradicionales y que están favoreciendo a los populismos. Si esta realidad viene siendo incuestionable desde EL 15-M de 2011, la pandemia la ha acentuado de forma extraordinaria.

 

  1. ¡Libertad…! Este lema central de campaña, elegido por Ayuso-PP, aparte de una utilización casi obscena por parte de un PP (que no ha rechazado todavía el franquismo, ni votado la Constitución mayoritariamente) ha tenido otros efectos perversos durante la campaña: “tapar” la nefasta gestión de Ayuso y jugar con la emoción y los sentimientos de la ciudadanía, agotada y confinada en medio de la pandemia. Este agotamiento, ha incidido especialmente en la juventud, más necesitada de comunicación y ‘libertad’ de movimientos. En la izquierda, principalmente en el PSOE, no se ha sabido captar el hastío de la gente ante la pandemia, el llamado estrés pandémico (así como el malestar existente) que se ha traducido en un fuerte rechazo a la política del Gobierno de Pedro Sánchez.

 

El “cuerpo a cuerpo” entre el Presidente del Gobierno con Ayuso ha favorecido la confrontación, beneficiándole. Finalmente, la elevada cifra de población que, en la CAM, especialmente en la capital, tienen su actividad en el sector de la restauración, mantener el empleo ha sido su prioridad, prevaleciendo éste en la dicotomía entre salud y economía. Ha faltado pedagogía política: “sin salud no hay economía”, el valor de lo público: Sanidad, Educación, Servicios Sociales de calidad… y de la vida en Comunidad: diversidad, pluralidad, cultura (¡Madrid “no solo es ir de cañas”!).

  1. ¿Lecciones aprendidas? ¡Quedan dos años! Se trata de reorganizar el PSOE-M para una nueva cita electoral en mayo de 2023. Tarea urgente, aunque difícil, pero ilusionante para los y las comprometidos con mejorar las condiciones de vida y trabajo de la mayoría. Ahora, a partir de compartir un primer diagnóstico, se debería emprender la renovación de líderes, reconstruir y fortalecer el PSOE-M en la Asamblea, en los Barrios y Pueblos, con la gente, para recuperar la confianza política perdida.

 

El fuerte revés o fracaso electoral, inesperado, demuestra el alejamiento de la realidad social del PSOE-M y debería permitir aprender para emprender las reformas que se muestran necesarias

 

Se necesitan liderazgos reales, con “anclaje” en la sociedad, no artificiales, auspiciados desde Moncloa o Ferraz: Para ello, se debe apostar por unas Primarias abiertas y sin imposiciones desde arriba, que permitan a la militancia elegir a quién mejor les represente y reconstruir con ilusión y trabajo constante el PSOE-M. Sin estos cimientos sólidos no se podrá remontar la situación actual y alcanzar la próxima victoria electoral y acabar con las políticas conservadoras y populistas del PP.

LOS EDITORES